La isla de Robinson Crusoe

En América Latina, en el Archipiélago Juan Fernández, se encuentra una isla que lleva el nombre del famoso marinero Robinson Crusoe, creado por el escritor inglés Daniel Defoe.
En 1704, un barco navegaba frente a la costa de Valparaíso, cerca de Santiago de Chile. Uno de los marineros a bordo, el escocés Alexander Selkirk, tuvo un desacuerdo con su capitán, lo que provocó una fuerte disputa entre ambos. Según Selkirk, el barco estaba en mal estado y no podía continuar su viaje sin ser reparado. Declaró que si el barco zarpaba, él no formaría parte del viaje. Por ello, el capitán lo abandonó en Más a Tierra, una isla remota situada a unos 675 km de la costa chilena.
Semanas después, el Cinque Ports, el navío que Selkirk había abandonado, se hundió con la mayoría de su tripulación.
El escocés permaneció cuatro años en la isla, rodeada de arrecifes de coral y playas de arena blanca. Sobrevivía gracias a la caza, la pesca y el cultivo de chirivías. En 1709, el capitán inglés Woodes Rogers pasó por allí con su barco y rescató al marinero abandonado.
Así, Daniel Defoe se inspiró en esta sorprendente historia para crear el personaje de Robinson Crusoe (1719): un marinero que naufraga en una isla desierta del océano Pacífico, donde se enfrenta a la soledad y a la naturaleza.
En 1966, Más a Tierra fue rebautizada oficialmente como Isla Robinson Crusoe.




